
Hoy es el día del espíritu de la navidad. Muchos dices que era ayer, otros dicen que es mañana. A mí no me importa su sintonía con el calendario, pues para mí hoy es el día del espíritu de la navidad. Muchos dicen que es el Ángel Gabriel, otros dicen que es la Estrella de Belén, otros lo ven sin relación a la natividad, para otros es como una especie de Ramadán, y supongo que para los budistas, los tibetanos, los zenisistas será algo así como el nirvana.
Lo que si sé, fuera del contexto religioso, es que para mí este día es sumamente especial, una experiencia personal y enriquecedora porque es el único día del año en donde me conecto obligatoriamente con mi sensibilidad humana. No quiere decir que todo el año soy ajeno a esos sentimientos, no, pero este día tiene para mí un no-sé-qué que mi madre y mi familia me inculcaron cuando era un niño, y desde siempre he peleado, he luchado, he hecho lo imposible por tratar de mantener esta tradición personal, para inculcarle a mis hijos, para que se mantenga en el tiempo.
En este día mis mejores deseos emergen, mis esperanzas, mis anhelos… Mi corazón busca conectarse con el universo, para expansionar su energía y desearles a todos paz, amor y felicidad.
No la esteriotipada, la coloquial, sino aquella que emerge de nuestras venas y nos hace únicos, aquella que nos hace diferentes, que nos llena la vida y nos da una energía que deseamos compartir sinceramente, esa sazón que sentimos y que nos invita a seguir, a mantener y a cultivar la esperanza, por siempre, para siempre, hacia el futuro, y aunque quizás yo ahorita esté un tanto corto de palabras, un poco deshilachado con las frases, solo quiero desearles lo mejor en estas fechas, desde mi corazón les envío todos mis mayores deseos, y con esto, les quiero regalar este pequeño mensaje.
¡Felices Fiestas!
Lo que si sé, fuera del contexto religioso, es que para mí este día es sumamente especial, una experiencia personal y enriquecedora porque es el único día del año en donde me conecto obligatoriamente con mi sensibilidad humana. No quiere decir que todo el año soy ajeno a esos sentimientos, no, pero este día tiene para mí un no-sé-qué que mi madre y mi familia me inculcaron cuando era un niño, y desde siempre he peleado, he luchado, he hecho lo imposible por tratar de mantener esta tradición personal, para inculcarle a mis hijos, para que se mantenga en el tiempo.
En este día mis mejores deseos emergen, mis esperanzas, mis anhelos… Mi corazón busca conectarse con el universo, para expansionar su energía y desearles a todos paz, amor y felicidad.
No la esteriotipada, la coloquial, sino aquella que emerge de nuestras venas y nos hace únicos, aquella que nos hace diferentes, que nos llena la vida y nos da una energía que deseamos compartir sinceramente, esa sazón que sentimos y que nos invita a seguir, a mantener y a cultivar la esperanza, por siempre, para siempre, hacia el futuro, y aunque quizás yo ahorita esté un tanto corto de palabras, un poco deshilachado con las frases, solo quiero desearles lo mejor en estas fechas, desde mi corazón les envío todos mis mayores deseos, y con esto, les quiero regalar este pequeño mensaje.
¡Felices Fiestas!
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::Ed::






































