
Triaje de una discordia que emerge nuevamente hasta la conciencia mediable de las acciones intencionadas sobre la oscuridad de las letras. Una razón se pinta entre tantos pensamientos, las cabezas chocan entre sí, poco a poco se dilata el teclado, y el brillar ciega con continuas sábanas una soledad que ahora no existe, que si bien es exigida, se necesita, pues aquí en los rincones de las cabezas sumadas, las ya mencionadas dos veces, sustraídas de un matorral chorreante, blanco, con poros y entelequias desparramados entre la avenida dieciséis y la cuarenta y cuatro, suben al vino de las ruedas y chocan entre las opiniones de la lógica al ver que engorda la masa corporal, para asumir la forma de la postura envidiosa y devorar con cautela los pocos vestigios de estos acordes.
Cada espasmo, es un desespero marchito, cada situación, una oportunidad inquebrantable de los viajes censurados en el calor del aire, que brota con fuerza, súbito volar del fragmento denunciado, ahora quiebra drásticamente hasta la sombra de tu constelación errada, la necesidad de los acentos y la tristeza de tu vejez, en un suspicaz rebatir, canchas y palacios se restan entre sí como un imperio contrayéndose ante la fuerza de dos.
El tiempo cuenta
verdugo de una pasión
el tiempo basta
yo perduro
sobre esta catarata
sobre ciertas disposiciones legales
Tú te extingues como un flagelo, te describen como una historia básica y sin forma, sin fondo, como si hubiese sido escrita por el más barato de los poetas, por el más caucásico de los casos, un sudor que expira ante el vapor de la crítica hasta que la justicia divina –o de otra índole-, pasee entre los cables que se conectan a tu piel, entre las sondas de tu sexo, que te amarran como cayenas al recubierto establecer de la madera barnizada.
Donde me daré el gusto de no verte… y lanzarte una rosa.
Justo en dos.
___
AudioPost: Tool - Right In Two.
___
::El Impío::
Cada espasmo, es un desespero marchito, cada situación, una oportunidad inquebrantable de los viajes censurados en el calor del aire, que brota con fuerza, súbito volar del fragmento denunciado, ahora quiebra drásticamente hasta la sombra de tu constelación errada, la necesidad de los acentos y la tristeza de tu vejez, en un suspicaz rebatir, canchas y palacios se restan entre sí como un imperio contrayéndose ante la fuerza de dos.
El tiempo cuenta
verdugo de una pasión
el tiempo basta
yo perduro
sobre esta catarata
sobre ciertas disposiciones legales
Tú te extingues como un flagelo, te describen como una historia básica y sin forma, sin fondo, como si hubiese sido escrita por el más barato de los poetas, por el más caucásico de los casos, un sudor que expira ante el vapor de la crítica hasta que la justicia divina –o de otra índole-, pasee entre los cables que se conectan a tu piel, entre las sondas de tu sexo, que te amarran como cayenas al recubierto establecer de la madera barnizada.
Donde me daré el gusto de no verte… y lanzarte una rosa.
Justo en dos.
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AudioPost: Tool - Right In Two.
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::El Impío::





1 Coment:
Ya me preguntaba yo cuándo hablarías. [Peco de tomármelo a título personal, porque soy así de egocéntrica. Pero igual te quiero y eso ya lo sabes.]
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