::La Eugenie De Balzac::


«Los avaros no creen en una vida futura, el presente lo es todo para ellos. Esta reflexión arroja una horrible claridad sobre época actual, en la cual, más que en ningún otro tiempo, el dinero domina las leyes, la política y las costumbres. Instituciones, libros, hombres y doctrinas, todo conspira para minar la creencia en una vida futura, sobre la cual se apoya el edificio social desde hace mil ochocientos años. Ahora la tumba es una transición poco temida. El porvenir que nos esperaba después del Réquiem ha sido trasladado al presente. Llegar al per fas et nefas al paraíso terrestre del lujo y de los placeres vanos, petrificar el corazón y maceran el cuerpo para obtener los bienes eternos, es el pensamiento general, pensamiento por lo demás escrito en todas partes, hasta en las leyes que preguntan al legislador: “Y tú ¿qué pagas?”, en lugar de decirle: “Y tú ¿qué piensas?”. Cuando esta doctrina haya pasado de la burguesía al pueblo, ¿Qué será del país?»

Adentrado ya, en la estupenda trama de su novela Eugenie Grandet, Honore De Balzac, tan lucido, tan incomprendido en sus retóricas, plasma la vergüenza que siente dentro de sí por la humanidad del siglo XIX, en palabras bien seleccionadas. Con esta alegoría, Balzac, quien en la flor de su madures tenía la grata capacidad de denotar cada centímetro de su vida circundante, comenzando por las bajezas aglutinadas de la burguesía restaurada de la Francia de 1833, quien fuese más grosera en ese tiempo ratificado para ellos, como un triunfo muy deseado, muy anhelado, pero por sobre todo, derivado y destinado por la Providencia. Está etapa estancada de la Europa en su edad revolucionaria-reestablecida, de a poco se iba colando entre las células de la población, del pueblo. Un pueblo que debatió las armas en defensa de su tierra, sus reyes, y que luego, volteadas estas por pensamientos heredados en la era de la ilustración, e impulsados por Robespierre, se empuñaron en contra de la Aristocracia, la Burguesía, la Cámara, la Realeza, etcétera, se apuntaron hacia la divina selección de la providencia, con sus nobles y sus casas llenas de oro. Pero por sobre todo, con su política y su absoluta dominación del poder.

Secularizadas las pasiones y los deseos de los provincianos, Balzac, irónicamente preocupado –más que todo afectado por su infeliz pasado de pobreza y afectación-, se formula la pregunta que lo atormentaría para toda su vida: “¿Qué será del país?”, un país rico en historia, pero pobre en avance para aquellos tiempos, dominados por los industriales en carrera. Y, neutralizados por su “¡Espantosa condición humana!” que se alimentaba de las apariencias, aderezadas con sus códigos de conducta, muy bien implantados en las fiestas parisinas. El autor, denota una realidad en medio de la nada, por así decirlo. Ya que, la ignorancia de los pueblos y la suprema practica de las costumbres de salón, cegaban los destinos del país, quien seguía bajo la mira de sus vecinos, bien sea para tomarlos como ejemplo, o para aprovecharse de este.

La novelística, en eras de la restauración, como bien decían de Stendhal, estaba dividida en dos ramas: literatura para el pueblo (Mediocre, fantasiosa, llena de rituales extraños basados en la Edad Media) y literatura para la cámara (Pomposa y rimbombante en todas sus formas). Pero, estos autores, ingeniosos no por su grandeza popular, sino por su excelente visión del mundo, lograron establecer una rama antinovelistica que con intención programada, podía colarse entre los ojos de todos aquellos que así lo desearan. Aprovechando esta cualidad innata, muchos autores ingleses, parisienses, alemanes y rusos, lograban vender sus aterradoras ideas cargadas de verdad, de realismo sostenido por el tiempo presente que ellos vivieron, para definir lo que seria, el futuro del universo.

Siempre incierto el futuro, siempre noble y sugestivo, pero nunca real. En la época de la revolución industrial, muchos autores y artistas consagrados, comenzaron a ver hacia el futuro, y dejar así de inspirarse en el pasado para seguir colmando de nostalgia a sus lectores. Más bien, buscaban la forma de alarmarlos, de intrigarles una conciencia real de lo que vivían, de la devastación de la sociedad y del nacimiento del capitalismo, devastador por sí mismo, de los tiempos. La codicia y la ambición avariciosa, ignoradas en los cuadros románticos pero subastadas diariamente en la antigua pasión barroca, iba descubriéndose por sí sola, en las ostentosidades de la evolución social. Agradecida para los industriales, pero injustas para la clase obrera naciente.

El futuro fue bien visto por los industriales, los capitalistas y los negociantes, pero también fue escondido. Se entendía muy bien en aquellos tiempos que se podía hacer fácilmente fortuna aprovechándose de la ignorancia de las masas para enriquecerse. Así que no les quedaba de otra opción que, esconder el futuro antes las masas para generar fortuna. Acumular los bienes acrecientes con el tiempo, para generar rentas más altas, y comenzar a dividir a las sociedades no solo por su condición dictaminada y dinamitada por la Providencia, sino por las acumulaciones en la bolsa que feudalizaban al patrono como amo y señor.

Este futuro escondido, fue para los artistas de la época, liberales y pensadores, la piedra sobrante de la muralla, la cual definitivamente tenían que derribar. Para los años, en donde las novelas de caballeros que rescataban doncellas, familias enemigas que eran retadas por el amor de sus hijos, parodias de comarca parisiense y de grandes fiestas victoriosas, donde reinaban las “frases bien colocadas” para destruir a los oponente, estaban siendo encarceladas, o mejor dicho, enmarcadas en un ataúd para su próxima muerte.

Balzac, a medias honorable en su genialidad, se aferraba a la avaricia como punta de lanza de su doctrina sediciosa –aunque más correcto es decir: evolutiva. Su experiencia fue plasmada con tal gracias que no necesitaba de mil páginas por prosa para abalanzar sus verdades, sin ser descubierto. Su pensamiento sencillo, inmaculado por una prosa genial e inteligente, aderezaban las verdades con la tan necesaria ironía de la vida, mostrándole al mundo literal, la pena que se siente, ver morir en frente de los ojos inocentes, la misma inocencia de los pueblos. Eugenie Grandet, como joven protagonista de su majestuosa novela, era reflejada como la mujer sencilla, provinciana y poco ostentosa, que contaba con una inteligencia mediana y poca curiosidad, pero con una belleza natural muy lejana al maquillaje. Quien, siendo heredera única de su padre, el Señor Grandet, diariamente era acosada por la avaricia egoísta de los que no tiene el gen del comerciante para enriquecerse por el trabajo propio, quedándoles como única opción, ser el yerno de un hombre avaro, muy, muy rico. Y para conseguirlo, copiaban vulgarmente sus costumbres para esconder la negra ambición que en verdad sentían por las riquezas muy bien disfrazadas del gran señor.

Este ultimo, viejo provinciano y tonelero, poseedor de una inmensa fortuna que logró amasar desde el día en que su esposa heredó de unos familiares, es el retrato vivo de un hombre mitad sátiro, mitad ángel, en donde la avaricia reinante de su cuerpo le domina por completo, no sin apartar de vez en cuando una pseudocompasión por sus seres queridos, logrando maquinaciones extremas para solucionar los problemas de la familia sin siquiera gastar un centavo, compuso en Balzac el logro máximo del provinciano francés de la época.

Representa la codicia a toda marcha, como primer punto de inversión necesario para la era del capitalismo burgués, en donde se escondían los secretos y se hacían de fábulas toscas lo secretos que debían revelarse. El viejo Grandet era la perfección del avaro de la época, sin exageración alguna, capaz de ocultar la simple numeración y significáncia que tiene un millón, suma imposible de comprender para un pobre labrador de la tierra fría y seca. Pero este sencillo señor de sandalias baratas y baúl lleno de oro, no pasaba por desapercibido entre la sociedad protagonista del pueblo, puesto que era el ojo en la mira, la presa más codiciada por toda la ciudad, y a la vez, la más invulnerable.

Grandet, contaba con todo un repertorio de lacayos y escoltas sin sueldo, que asistían todas las tardes a su casa a jugar cartas, incapaces de tomar café con azúcar, porque entendían que ante los ojos del Señor de la casa esto era un delito imperdonable.

Balzac, en cada página relataba con tristeza como los banqueros, alcaldes y personajes de la seudocámara pueblerina asaltaban diariamente las costumbres del viejo avaro con el simple objetivo de ganarse su bendición para así poder poner las manos sobre esa montaña de oro y propiedades. Era penoso ver como los hombres se degradaban a tal punto de seguir al pie de la letra los caprichos de este señor tan peculiar, que no siempre daba resultado, puesto que Grandet era rico y duro, pero no tonto y fácil de engañar. Él muy bien sabia como aprovechar a su antojo la benevolencia y la disposición de sus seguidores vespertinos sin siquiera gastar un centavo, en los servicios prestados, dando así el claro ejemplo del empresario hábil y emprendedor que nacía en aquella época y se prometía un futuro. Pero, la realidad lo demarcaba puesto que solamente contaba con pensamiento para el presente. Es decir, este viejo solo pensaba en el día, minuto y segundo que vivía, disfrutaba el reflejo del oro en la pared a media tarde mientras pasaba horas enteras contemplándolo con paciencia, sin tener la más mínima intención de sembrarlo para obtener ganancias a futuro. Invertir para él era simplemente gastar el dinero que tanto amaba, una fortuna que alcanzaba los diecisiete millones de marcos, la cual poco a poco lo fue alejando de la realidad hasta perderse en el infinito mar de su avaricia, haciendo naufragar en él a su esposa y su hija.


Esta, victima sincera de la condición monetaria de su padre, contaba con una ingenuidad harapienta al punto de ser incapaz de tomar más de dos terrones de azúcar en presencia de su padre. Eugenie, en quien Balzac basa su novela, era la triste extraña desconocida para el mundo, hija de un hombre inmensamente rico que vivía como un propio miserable aprovechado, lo cual condicionó la juventud de esta fresca muchacha de dientes cariados y condujo a su perdición al momento de hacer escena en la vida adulta.

Balzac, describe al personaje con una yerma elegancia, peinada de las landas más nostálgicas y las pasiones más desconocidas. Una soñadora, hija de una mujer sin personalidad, sujeta a la voluntad de su esposo, y confidente de una nana que la cuidó con tanto amor y avaricia tal como lo hubiese hecho su padre, si el dinero representase menos amor para él que la familia. Las costumbres familiares y la rutina de comer siempre lo mismo, de apagar las velas temprano para no gastarlas y de vestir siempre lo viejo hasta remendarle el alma, habían hecho de Eugenie una mujer casta y bruta. Comparada con cualquier labradora, pero con unas manos suaves y bien cuidadas por la naturaleza misma de no hacer nada. Para ella, esta actitud ácida de su padre era totalmente natural, ya que no había persona que reaccionara ante ella de forma alarmada. Su madre era la viva imagen de lo deseado por un hombre así, y su nana, era impartida en la nada pensante de cumplir las órdenes de su amo. Los visitantes, lacayos y transeúntes aportaban al pensamiento de Eugenie, la normalidad condicionada del existir esencial, sustentada por la suerte de carecer contacto con el mundo externo, ya que su padre la tenia confinada en los espacios de su casa vieja, y le hacia creer el mundo a la conveniencia. Con los años, la curiosidad fue irrumpiendo en las fauces de esta mujer, cuando de la nada aparece un primo muy elegante y educado a la puerta de su casa, lo cual dispara la respuesta biológica de la fisonomía femenina, enrojeciéndole el corpiño hasta enamorarse, por ser el único hombre que alguna vez llegó a contemplar. Su padre fue incapaz de predecir esto, ya que estaba concentrado en evitar que su sobrino acrecentara el costo de la vida diaria de su casa, y por primera vez su madre era victima de emociones alejadas a lo cotidiano de su vida, ya que al darse cuenta del ruborizar de su hija, despierta de un letargo cuasi centenario en el cual estaba atrapada.

Esta mujer casi llega a ser amante de la locura, pero en vez de esto el filo de ser victima de ella estuvo más posible en su casa. Mientras que la nana, imposibilitada ante las acciones del patrón, evitaba que este ultimo se diera cuenta de la acción enamorada de su hija, para así poder mantenerlo sano y concentrado en su bodega, en donde pasaba sus tarde babeándose en el reluciente estupor del oro. Pero esto no sirvió de nada, ya que con los años el viejo tonelero sucumbió ante la factura de la vida y la muerte, puesto que una enfermedad lo postró en la cama, en donde exigía a diario que le trajeran sus monedas de oro para contemplarlas, resumiendo en una forma vulgar y penosa el valor que la vida misma llega a portar cuando es comparada con la fortuna amasada. En el momento en que el viejo pasa a otra vida, Eugenie se desesperar con la herencia que su padre le deja, lo cual invita a su madre a padecer los males de la soledad y a perecer poco tiempo después de la muerte de su esposo, dejando sola a la niña que creció en un mundo de mentiras, a la merced de un hombre que no la amaba y de muchos pretendientes avariciosos que solo deseaban la fortuna.

Estos eventos se fueron dando bajo la custodia de la nana, quien celosamente cuidaba a Eugenie de las fauces de estos hombres, y entregaba en las manos las cartas del primo que ya se había ido de la casa, descubriendo que el mismo ya había constituido una fortuna propia y formado una familia a los brazos de una mujer de apellido, sumiendo en la depresión a la mujer que le amó por muchos años. Este nuevo sentimiento del cual Eugenie no se encontraba preparada para asumir, la obliga a vestir un luto permanente y a pensar que hacer con el dinero; pero esta sensación no la llenaba por completo ya que fue educada para ser pobre y no para administrar una inmensa fortuna. No le veía sentido a tanto dinero, no tenía un hombre que la ayudara a distribuirlo y a sacarle provecho, y su única amiga era la nana que siempre la cuidó y que era incapaz de sumar o restar gracias a su analfabetismo. Lo que expone la cara más ruda de la vida desde la perspectiva de Balzac, puesto que Eugenie no era nada feliz con el montón de dinero acumulado en la bodega de su padre, padeciendo los males de la vejez y la soledad pero asegurándose de entregar la fortuna a la nada antes de dejar el mundo.

En el más sutil y triste final, Eugenie muere rica, sola e ignorante, delegando la administración de sus bienes a una casa de cuidado infantil y a un sin fin de instituciones publicas que a la final jamás llegaron a tocar una mísera parte de ese dinero, ya que el alcalde que recibió la herencia para repartirla, se fue a París y mas nunca se supo de él en el pueblo, lo que evidentemente transforma a la novela en la realidad mas cruda de la cual muchos de los parisienses desconocían. Entonces ¿De que tanto valía amasar tanto dinero, si no existiría vida completa, nietos o familia para derrocharla? Balzac invita a los diletantes a ser protagonistas de dichas preguntas escondidas entre la línea de su narrativa, puesto que la importancia en el mundo estaba orientada a hacer fortuna, y no a simplemente aprovechar a un máximo la constelación que la vida te entrega en las manos.

Entonces, consternado en la dialéctica de Balzac, me pregunto: ¿Qué seria de un hombre como este, con magnifica grandilocuencia si fuese el testigo viviente de lo que el actual mundo protagoniza? Digo esto porque, Balzac en su trabajo hacia una extensa critica del mundo francés, de la anatomía del parisino y la obsesión monetaria que tenían los pobres que se hacían ricos, en conjunto con la codicia de todos aquellos que le acompañaron en la mesa, que siendo de buenas posiciones olvidaron su idiosincrasia etiquetada y aceptaron todas y una de las actitudes burdas y de mala educación, adaptando costumbres nuevas y poco refinadas para quedar en bien, y ser parte del entorno, todo por el simple hecho de que desean hincar el diente desesperadamente a la fortuna ajena.


¿Qué seria Balzac en esta época? Si le era prácticamente imposible vivir rodeado de tantos malhechores bien vestidos, ya que su serie novelística era una recreación de su entorno. ¿Podría soportar Balzac la idea de un iPod, de una agenda electrónica, de las acciones de la bolsa y de un excesivo campo minado por publicidad? Digo esto porque, el escritor, artista, músico y autor es el especialista en recrear en cualquier tipo de materia el entorno que lo circunda, pero esta tarea se ha delimitado a la pérdida de la realidad que todos los artistas en estas épocas padecen por no aceptar el movimiento continuo del progreso social. Un Balzac exhortado a redactar las calles de una ciudad contemporánea y moderna caería en une exhumante embolia cerebral, ya que si en el siglo XIX la realidad era insoportable, ¡Que quedará para esta época!

El autor expone esta idea en su libro, en el párrafo que arriba se ha mencionado y el que ha inspirado todo el meollo literario que en este día me encuentro cerrando. ¿Qué quedará de la vida? Porque ya los países están condenados. Vivimos en un mundo donde existe un imperioso efecto adictivo de electronificación de los sentidos, donde todas las cosas están destinadas a estimularnos, y nos han hecho dependientes de una manera casi patológica que hasta no es raro pensar que lo patológico seria no participar en la convivencia ciudadana. Hemos perdido tantas cosas a raíz de los años que en este momento soy completamente incapaz de decir que hemos perdido exactamente.

Y en efecto, los avaros no creen en el futuro, ya que actualmente las leyes, el dinero y la gente han mermado las esperanzas de estos, y quisiera, que obviando todo lo expuesto, pudiésemos reflexionar o pensar, que escribiría un artista de la calidad de Honore en estos tiempos, en donde la metrópolis subexistencial domina desde todos los puntos a la realidad, haciendo que cada uno de nosotros, la pierda por completo.
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NotasDelPost: Señores Este Pequeño Ensayo Me Costó Año Y Medio Redactarlo. La Novela De Balzac Es Tan Buena Y Siento Tanto Respeto Por Él Que Esta Obra Fue La Que Me Inspiró A Crear Mi Segunda Novela “En Las Aguas Amarillas”, Que En Honor A Ese Sumo Respeto Que Le Tengo Tomé Atención Y Detalle En Cada Una De Las Palabras Que Emití En El Ensayo. Recomiendo Esta Obra Con Toda Sinceridad.

AudioPost: Ufff! Aquí Cabe Desde Coldplay, A Perfec Circle, Metallica, Beethoven, Rachmaninov, Mozart, Debussy, Zero 7, Chemical Brothers Hasta Lo Que Se Puedan Imaginar.

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"Las Estrellas Se Alcanzan"

::Ed::

::Regreso::

::El Diablo Sostiene el Misal de San Wolfang, S. XV - Michael Racher (Arte Gótico)::

Siempre volvemos al nihilismo, o debería decir, siempre vuelvo a él. Entre tantas culpabilidades, formas y maneras de persistencia existencial, entre ese mar de percepciones ajenas que invaden acaudaladamente la mía de una forma atroz, siempre existe esa esperanza de regresar.

Hay una forma que aprendí hace muchos años de regresar. Tal vez los golpes, magulladuras, contusiones y cortes que el tiempo en su paso me ha propiciado me ha entregado en las manos una exquisita habilidad de regresar. Y me es tan fácil, simplemente tengo que pararme en la cima de una colina y contemplar a la ciudad, reírme con bajo volumen porque no puedo escuchar los ruidos de los carros, la gente peleando y otros dando las gracias. No puedo contemplar, observar y ver a cada uno de los transeúntes que se pasean desinteresados por las calles, que rodean el bote de basura, que queman la mirada ante el contacto visual de otro (Así sea por accidente) y siguen apurando el paso mientras escapan de esa efímera realidad de existir de una forma tan banal, desbordando la fe en el mensaje de texto, aniquilando los sentidos con el cigarrillo y cerrando las puertas posibles con los reproductores de mp3.

Les miro, y veo simples hormigas desnatadas al sacrificio de vivir, con la marca en la frente que decrece en cada segundo y les dice que morirán.

Y regreso.

A ese lugar que conocí para mí y que aprendí a apreciar de tal forma que me quedé completamente enamorado de él. Donde se escuchan las cuerdas pasar con los vientos, donde se contempla la magnificencia del cuadro llamado "la maravillosa esencia que nos nutre" y acepto mi destino de soledad, me imploro completamente imposible de amar y de inmediato me entra ese alivio que me dice que estoy solo, que me acompaño, me abrazo y me doy la mano con tanta fuerza que me es difícil deshacerme de ella, más que todo cuando la sensación convoca ese efecto químico sagrado que baja por el espinazo y entra al torrente sanguíneo para apoderarse de cada célula que describe a mi cuerpo, elevándolo a un espacio que solo yo se apreciar, exhalando todas las terminaciones nerviosas que se alojan en cada corpúsculo de mi piel, cuando comienzan mis ojos a aguarapar la retórica visual; justo momento que indica que ha llegado el momento de la lagrima, porque el director ha izado la batuta a su posición y le ha pedido que mire su partitura porque llegó el momento exacto en el cual debe ejecutar su movimiento con maestría.

Y así comienza la incomprensión. Ese efecto que afecta al que observa al creador, al capaz de transformar la realidad en un complejo subatómico de irrealidades destinadas a padecer bajo el mandato decretado por el mismísimo universo. Y se fusiona cada milímetro interno para proyectarse en el lóbulo frontal como esquema paradigmático llamado felicidad, sin apartar el sufrimiento como elemento compositivo del primero, señalando todos los lugares que ha logrado conquistar con la sana voluntad de caída libre, sin agraviar la emotividad que forma y constituye al cuerpo humano.

Siempre puedo regresar, y cuando lo hago sencillamente camino más lento porque el tiempo pasa más rápido. Me detengo simplemente y me inclino sin esfuerzo para contemplar a la flor y para inhalar las pequeñas cornisas de su olor, interesado en que lo transporte a otro lugar para asentar su polen en la nueva victima de su soledad. Para cerrar el ciclo de la vida que se abre paso entre todos los islotes y bloques imaginados por el mundo completo, motivo de creación de un sistema que les ayude a entender la tierra que pueblan.

Cuando regreso simplemente me reafirmo, me desintegro en soledad desfragmentada para integrarme de una forma tan exacta y precisa que aleja todo aquel espacio sentido, todo lo imaginado. Toda esa sensación que alguna vez me invadió y se adueñó de cada pedazo que rige la voluntad de seguir, entregándosela a un tercero y perdiendo el control sobre ella.

Cuando regreso simplemente, llego a contemplar la maravillosa esencia con su vestimenta real.

Y nada mas importa.
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::El Impío::

::Fácil::


Difícil es olvidar
Aunque fácil es enamorarse
Pues lo que no se entiende
Se complica en su sencillez

Que raras plantas perfuman
El aire de esa noche
El esfuerzo
Por olvidar, y no dar pie a pensamientos

Calamidades que renacen
Una experiencia repentina
Por senderos que fueron
Recorridos

Aun así, es difícil olvidar
Pero
Que fácil es ver
Besar

Sentir

Amar

Que fácil es creerse el dueño de unos labios
Darle al día un sonrisa por pensarte inmortal
Que sencillo es enamorarte de unos ojos
De una seductora piel, de una piernas eternas

Facilidad
Que se convierte en martirio
Cuando uno
Decide

Dejar de amar
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::Ed::

Profilaxis; Por Ana Salas

::El Saturno Devorando A Su Hijo - Francisco De Goya (Romanticismo) 1822::
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IntroPost: La habilidad de mi querida amiga, de meterse en las mentes retorcidas y analizarlas para luego mutar en sus manos el sentir que estos padecen, nuevamente nos entrega un excelente trabajo que muestra la dureza pensante que mucha gente porta consigo cuando clasifican y desglosan los laberintos del gen humano. Esta vez, Ana circunda la mente del megalomaníaco, no de este Ed que tiene un blog y que desea conquistar el mundo con sus letras, sino del gobernante patológico que dirige masas, planifica eventos bélicos y que muestra siempre la cara de la hipocresía ante las sociedades para poder gobernarlas. En un esbozo, la autora plasma en la letra la anatomía móvil del pensamiento conciente para generar como resultado un trabajo impregno de dureza. Espero que disfruten este excelente trabajo de sumatoria de versos, palabras y espectros que sin duda son un duro golpe para la psquis humana, por parte de la realidad que todos llegamos a vivir.
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Hoy veo con el mayor de los ascos las realidades que me rodean. Este es un momento de descomposición, el concepto de idealismo o lealtad sucumbe ante la motivación al poder, la práctica tradicional de venta de los tuyos por intereses individuales, en donde la confianza es una palabra lejana y ajena y en este sentido, el hombre precisa una depuración demográfica de conciencias, embistiendo irrisoriamente.

Siempre aparece ese grupo de gente imbécil convencida de que las cosas van a cambiar, “después de la tormenta siempre viene la calma” dicen, y no han entendido que en este caso estamos ante el monzón incipiente y por idiotas no verán su fin. Es la naturaleza del monzón, durará hasta inundarlo todo y sólo en ese momento cesará.

Simultáneamente sobrevienen las risas y las nauseas al darme cuenta que en cáncer de la mediocridad nos carcome, somos eunucos cognitivos pidiendo a las nimbos celestes soluciones fantásticas. La ausencia total de sentido común augura una inminente implosión. Como un pensamiento común nacido en la ira pero celosamente callado, surge en algunas mentes como la mía la profilaxis social, salida que indica determinar quienes verdaderamente valen la pena conservar y los que no simplemente desecharlos. Para algunos esto es un concepto condenado por las raíces inservibles de esta sociedad disfuncional, llámese compasión, redención, perdón. Lo que aquellos castrados ven como un acto despiadado, es realmente una salida altamente efectiva y natural. Los ecosistemas realizan profilaxis como medio de reciclaje y perdurabilidad, lo que Charles Darwin llamó “Selección Natural”. El hombre cada vez esta mas cercano a un depredador hambriento que a un ser racional.

No me refiero a las razas, gentilicios o género; hablo del aporte que puede dar para una sociedad que sea productiva. Estos que esperan que su dios les brinde paz a cambio de atrocidades confesas y duermen tranquilos gracias al perdón de su dios; deben ser eliminados. Sólo interesa gente inteligente, que pueda generar capital material o intelectual. Debemos borrar la historia de cargas sociales sin sentido, lastres de lumpen inservibles que empobrecen el entorno, independientemente de su balance personal. El primer paso es no dejarlos reproducir.

Sólo depurando la manada de los miembros más débiles o defectuosos, podrá avanzar el grupo hasta donde deberá llegar.
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NotasDelPost: Una buena tecnica acompañada de una exquisita rabia matutina.

AudioPost: A Perfec Circle - Fiddle And The Drum / Depeche Mode - Damaged People

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"Las Estrellas...."

Ana Y ::El Impío::

::La Sombra Y El Impío::


No solamente se es victima de la tarde que te domina, con el sueño zumbador que en los ojos del enemigos entran despiadadamente por el vidrio que embeleza a la más ferviente manera de ver las cosas y sutura con lagrimas, estupores amarillos y cuentos rotos de niños, los cúmulos que se transforman en tormentos mentales cuando las posibilidades quedan reducidas a las efímeras voluntades de algunos pocos. No solamente se muere de veras cuando las carnes marchitas descritas en la piel de tus senos no surten efecto mínimo en los canelos del olor situados en la cúspide de mis esperanzas, alabanzas y añoranzas que tal vez en algún momento dejen de existir.

El cansancio se describe como un depredador que comienza a morderte la piel para probarte, y depende del día de tu muerte, depende de la clase de carroña que eres o si fuiste victima de sus dientes, él comenzará a saciarse de tus carnes hasta llegar a lo más hondo de tus huesos, sin poder hacer nada, así como yo en este momento que me encuentro encerrado en un cuerpo en el que deseo ser devorado por los buitres, deseo ser macerado por las hormigas y deshilachado por los dientes del reptil, para así lograr salir de esta maldición oliente en la que me encuentro en esencia atrapado por más de miles de años sin poder siquiera velarme de voluntad muscular, de potencia láctica para desgarrar los efectos enganchados en las mentes humanas.

Una vez me vengué de ti. Una vez fui yo el que sonreía desde el bacón de la victoria, y contemplaba tu sangre mientras mis labios degustaban el amargo vino que con tu sabor se impregnaba dándome la satisfacción de saber que acabé contigo, que te destruí y logré arrancar los sueños de tus labios ¡Porque esos son mis sueños! Y de manera inclemente e injusta los transformaste en tus horrores, los convertiste en tus oscuras pesadillas para atormentarme para siempre, mientras era parte de tus tripas, y por esa misma razón fue por la cual tomé la parte filosa de mis palabras y te destrocé cuando bajaste la guardia.

Una vez terminé con tu mente, una vez acabé con todo y pude saciar mi venganza.

Pero ahora volviste, y esta vez más fuerte, y te has convertido en una realidad que deseo erradicar desde las entrañas de la tierra pero los cómputos encontrados en esos velos que dejaste tirados mientras te acercaban a mí te han convertido en un ser detestable, tan fuerte y formidable al cual no sé como destruir. Y he querido destruirte. He querido meterme en tu mente para encontrarme con la fuente de tus fuerzas y así poder desatar la furia de mi verdad para acabar con tu alma para siempre y así quedarme en paz, pero cuando me adentro a esos espacios las telas de araña se tejen alrededor de mis nervios y electrifican mis sentidos, atando mis manos y delimitando mis movimientos, con los labios entumecidos y el corazón paralizado, señal clara de que el control lo he perdido, de que ha salido de mi y me ha dejado plantado en medio de un desierto tan seco e interminable en el cual es imposible orientarse, porque no hay sol ni estrellas, no existe el viento ni las nubes y el entorno cambiar rápidamente según los pasos que sigan mis movimientos.

Te has vuelto un ser tan capaz e inteligente que me has metido de cabeza en la encrucijada intelectual en la que cualquier hombre es incapaz de escapar. Has llegado a perfeccionar tu técnica, porque reconoces tu fuerza, eres conciente de ella y la guardas celosamente en un lugar imposible de detectar, aparentando siempre una dulzura que confunde a quien le contemple, pero en ese valet en donde danzas inclementemente sobre el fantasma de mi cuerpo he logrado vislumbrar lo que sé que se convertirá en el terror de tu propia muerte.

Y será el camino final en el que llegaras a mí, porque quedarás marcada para siempre, destruida y desecha de la forma más artística posible, comenzando con la fachada que con sonrisas y caricias disfrazas de eternas malicias para extender tu reino más allá de las estrellas. Pero por este sencillo error que te ha llevado al laberinto de mi verdad, te has convertido de hoy en adelante en el ser más vulnerable que tiene la osadía de posarse sobre mí.

Laberintos escondidos entre tus encantos, encierran el ataúd de tu poder, enmarcado en el espectro descrito y escondido a raíz de la existencia de los milenios, pero por encontrarte completamente enfocado en mis movimientos, por notar claramente lo que hago mientras me sujetas con tus brazos, has olvidado poner atención al entorno que te rodea, y no te has dado cuenta de que mientras fingía la más sutil de las derrotas mis gotas se iban acercando hacia el caudal de tu frente y por los poros que tienes han logrado penetrar hasta el lugar más custodiado de tu astuta mente.

Y en este sencillo momento
Me he convertido en el dueño de tu voluntad
Me he atrevido a jugar con tu cuerpo
Porque ahora soy el monarca de tus pensamientos

Así que, como todo placer te aconsejo que comiences a atenerte, porque en cualquier momento la espada será hincada en tu pecho y se clavará de forma brusca y clásica, desatando mis manos y permitiéndome moverme a voluntad, para así poder trazar el camino de mis diamantes hasta las estrellas que voy a alcanzar, y ésta vez quedarás desarmada, sin vida y lejos de mi.

Para siempre.
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"Esas Estrellas Son Mias"

::El Impío::

::David Y Sus Satiros::



















Algunos demonios se visten de amarillo para pasear conmigo
Cánticos en sus bocas emiten
Otros van tocando el laúd

Muchísimos Ángeles me lanzan monedas en la calle cuando estoy sucio
Niegan con su cabeza, mientras fruncen el ceño
Arrugan sus emociones y me tocan con guantes

¿Y tú todavía dices que yo estoy lejos?
Para creerte debo comerme mis deseos

Untados con la sangre que brota de nuestras bocas

Algunos demonios se visten de amarrillo para abrazarme y consolarme
Mientras los demás Ángeles se burlan de mí
Porque me dejaste
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::Ed::

::Existí::


Existo

En un lugar lejano donde solo ha llegado

Debussy

Y entre sus faunos y fantasías
Palabras santas y alegrías

Entre todas
Esas telas cortadas
Por el tiempo en que decidimos
Estar perdidos en nosotros mismos

Solamente
Existo

En un lugar sin espejos
Donde mis ojos reflejan
Aquél lugar que fue eterno
Y pues mucho no entiendo

Los quizás y solo quizás

Que me persiguen
Entre el preludio que toca
La armónica retórica
De Claude

Tal vez
Este
Existente en aquel bosque
Lleno de lagos y nueces

Tal vez ahora
Me encierro
Entre las comisuras de tus sueños

Para cerrar mi alma ante los Dioses
Que se acumulan entre mi espalda

Y solo así
Si solo si
Estaré pensando
En lo que quizás

Se convierta en un espeso
Eterno
E inmenso

Existir
___

::Ed::

::A Luciano Pavarotti::



Quiero rendirte homenaje en un escrito que tal vez jamás te importe, el cual evidentemente ya no podrás leer, y esa misma realidad es lo que invade por completo a la nostalgia inmersa en el mar de mi melancolía, porque en las tardes descritas en esos muebles rotos, aun recuerdo los momentos en el que lograste unir a mi madre, a mi hermano, a mi tío y a mi, sonrientes y etéreos en ese espacio que le regalabas a la humanidad con tus cantares.

Fuiste tal vez uno de los motivos por los cuales llegué a respetar las artes corales, ya en que tu voz me quedé curioso y extasiado, contemplando tus oraciones al sol, con el corazón arrugado y el alma encontrada.

Tal vez rendirte homenaje no sea suficiente, así impere en mis escritos la supernova que compuso tu trayectoria a través de los tiempos, porque lograste fusionar salsas picantes con suaves dulces italianos. Hiciste algo tan genial como la combinación de los tomates americanos con los fideos chinos, y lograste un consomé de sabores que sobraba en las mesas de los oyentes, cuando con tus carisma único, abrazabas a los niños mientras entonabas con maestría; La Traviata.

Pavarotti, estoy totalmente conciente que con el paso de tu cuerpo al universo de la muerte, existirán muchos analistas, cronistas, escritores, músicos, filósofos y críticos, que redactarán los ensayos mas pulcros y lucidos, con ese toque que logra impregnar en una sola hoja toda la historia que escribiste desde el año 1935, y pintando todos los rincones del papel con la elegancia de las letras, la belleza de las frases y la certeza de la cronología resumida en un espacio. Y es por eso mismo, que no quiero ser uno de ellos, porque con tu partida me encuentro en la encrucijada del agradecimiento, entre la calle tristeza y la vereda de la nostalgia.

Me cobijaste, me alegraste muchas veces, y en cierta forma tu música logró comprenderme. Fuiste recibido entre las fauces de los ritmos americanos, los pasos latinos y las rosas del tango, logrando dejar tu marca entre todos aquellos que compartieron contigo. Y ahora, te conviertes en un valor que representa a toda una generación humana, pasando a ser una estrella en este universo que nos compone, perdiendo quizás una batalla contra esa enfermedad que usurpó tu esencia, pero ganando la batalla ante el mundo completo, porque acabas de lograr alcanzar tus estrellas.

Gracias Luciano, aquí estarás no solamente recordado, sino que serás parte de una grata historia que contar a mis hijos.
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NotasDelPost: Ayer me enteré de una triste noticia, y no pude rendirte un homenaje mas digno de ti. Recibe este pequeño espacio como regalo ante un universo de oportunidades sentimentales que me diste. Tal vez ya sea tarde para agradecer, pero las estrellas también saben leer.

AudioPost: Luciano Pavarotti – Oh Sole Mío / Sergei Rachmaninov - Piano Concerto Nº 3 - II Intermezzo Op. 18.

ComingSoom: Sección Orchestral presentará 5 piezas de Luciano.

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"Alcanzaste Tus Estrellas Luciano"

::Ed::

::Sinopsis::












Esta será la fase en la cual la risa
Se voltea y me clava con toda su fuerza
La daga dispuesta en sus manos hipócritas
Escondida ante mis ojos

En un día solitario
Cuando los demonios hacen de las suyas
Salgo a cazar esperanza
Con las manos desnudas

Mientras en la barca
Se derrumba cada cimiento conocido como

Estabilidad
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::El Impío::

::Lazos De Sangre::




Ellos allá
Y yo aquí

Ellos bailan
Y yo sentado
Ellos me extrañan
Y yo también

Los pienso
Me piensan

Pero entre armonías me pierdo
Mientras ellos están en mí

Intentando alejarme
Pero de tanto extrañarlos
Los tengo cerca

Intentando romper fronteras
Para abrir nuevos caminos
Pero se quedan ellos sin mí

Cuando mi corazón les dice
Que necesito sus abrazos
Sus besos y sus locuras
Sus bailes y sus cánticos
Sus lágrimas y sus recuerdos

Pero como eso
Tengo que quedarme
Ya que por otros días
Estaremos unidos

Ellos allá
Y yo aquí


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PictionPost: Mi familia...

AuidioPost: Sergei Rachmaninov - Piano Concerto Nº 1 - II Andante Op. 1

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"Las Estrellas Se Alcanzan"

::Ed::

::Piano Concerto Nº 2 - Op. 11::


III – Eternum Vivace

Anoche comencé a sentir miedo del sabor de mi propia muerte. Comencé a imaginar situaciones encontradas en donde la condición de verme cubierto en el mar del dios hipocrático, enmarcaba en mí una relación que brotaba sin querer de las comisuras de estos labios, cuando tus versos y tus cuentos se atravesaban y me decían que tal vez por morir jamás volvería a verte.

Imaginé miles de situaciones, fútiles e incontrolables, descritas en un conglomerado hecho de evos colorados que entre mis carnes se reflejaban a manera de temblor, mientras los fantasmas del pasado victimas del padecimiento que en ese momento llegué a sentir, pasaban por mi memorias como burlándose, colgando en las telas de mi pensamiento, grandes sabanas que proyectaban los momentos espesos en los cuales la nostalgia se hizo participe intacta de lo que aquí en el espíritu ahora siento, y me encuentro en una amarga encrucijada, puesto que la realidad de ver a mi corazón detenerse trasgrede ese deseo inmortal que porto en mi alma como botas cocidas con manos antiguas, al quererte reflejar el sentir que por ti llego a materializar con el acto de palpitar cardíacamente.

Y no supe que decir, puesto que esa ráfaga con su fulgor, entró a lo que seria el desprendimiento relatado entre tantos momentos, cuando penetrando a la quinta nota que revela a un sentir escondido entre las ramas de las ansias, en mi hombro se posaba la mano de la muerte, mientras sus ojos castraban a mi cuerpo y lo declinaban a la vez que su boca lograba decirme al oído "Tal vez mañana ya no estés" con esa voz tan seductora que entre cantarines de plumas rojas, las aves celosas se alejaban de los árboles que rodean mi condición de amante.

Y el piano sonó
De nota dulce
Y marchitó mi dolor de no estar
De imposibilitar mi querer hacia una mujer
Que entre efectos distantes invocó
El efímero ejemplo de querer morir entre sus brazos

Para encontrarme aquí, victimario entre un piano que remienda con acordes distintos el dolor de poderme ir para siempre y no ser parte del jardín que compone a tu ternura con rica forma, calando a los elíseos que sustituyen por completo a los roncos talismanes de cuerpos incompletos, entre los libros que venden siempre la frase de que vivir un día en cada día significa apreciar el momento épico de la existencia, teniendo en presencia desnuda a la posibilidad de que la muerte nos abrace en el momento en que la canción de lo inesperado se atravesase con el evento que compone a la casualidad del tiempo, para llevarnos a ese baile donde no sabemos si comienza o termina, lo muchas veces descrito en partituras y lo que siempre es entendido como la sinfonía de la vida.

Y me quedé allí
Sentado
Contemplando las fotos
Los recuerdos
Aquellos dulces momentos

En los que tus besos se adueñaron de mis labios, y tus manos demarcaron sobre mi pecho descompuesto el lugar donde pastarían tus senos. Y sentí que no importaba el efecto de ver a mi muerte venir, sino el hermoso recuerdo pintado en mi piel; ese que en cada momento cuando mis ojos se cierran para dormir, permite que los cabritos y los chasquidos afiancen mi sueño, aunque estoy conciente de que en este momento solamente me acompaña la textura de una sabana solitaria, donde no se muestra en la esencia de este concierto la soltura de mis ansias al verme sin ti, pero solo impera en mi corazón, el sabor de saber que si mi pecho se detiene, en mi alma quedas eterna porque he tenido la sutil suerte de haberte tenido.

Inmortal
Para siempre
Y mía.
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"Las Estrellas Se Alcanzan"

::Ed::