::Sin Título; Sección A::



Empezar, empezar, empezar... !Jum! Insisto en las vicisitudes de la vida, en sus complicaciones cotidianas, en ese condicionamiento que en definitiva significa la asignación de tareas programadas, dispuestas en una cola inmensa e interminable de esclavitud; de nosotros mismos, de los que nos acompañan, de todos aquellos a quienes no conocemos, quienes comparten un tabique, un trozo de madera, un pedazo de plástico, una joya de metal pintada de negro y dispuesta entre las ruedas que se estancan con el peso de la indignidad, de la discordia, de la inconformidad. Ojala se tratase tan solo de eso: de inconformidad, de infelicidad. !Qué simple sería! Pero se trata de una afección compleja que implica la consistencia del dolor mental, la retahíla de verte con las manos amarradas !pero a la vez libres! Sujetas a la voluntad de retóricas manifestaciones confusas que provienen claramente de quien anda por allí sin pensar, tan solo actuando, dejándose llevar consecuentemente por sí mismo.

!Oh, qué cosa tan peligrosa! Si supiésemos como administrar nuestras vidas -o mejor dicho, si no supiésemos-, no nos hundiríamos en este sofisma de vernos sonrientes y expuestos mientras andamos sin mirar arriba, un pie adelante y otro lo sigue, una mano para arriba y la otra la copia, entre la laguna sublime de ésta quejadera odiosa que no cesará hasta que la ceniza arremangue el caudal del río, lago o mar que hayas escogido previamente, para ahogarte hecho polvo, y soltarte de aquí, sin merito.
___

::El Impío::

1 Coment:

Anita Azul dijo...

Algunos intentamos cada día comenzar como un cuento de hadas, pensando en “y vivieron felices por siempre”, cada día podría ser el ultimo y todo lo quiero para ya, no para esperar mañana pues me darán con un martillo no quiero esperar mañana, insisto, ansío los días donde tengo un pequeño descanso, no un descanse en paz no estoy de acuerdo con morir así por nada, cuando te faltan muchos de los sueños por alcanzar, y no podrían darme como un premio nobel a la resistencia por algunas hazañitas que se le acumulan a uno por ahí, ya no pierdo mi tiempo con muchos ahora son pocos a los que le doy mi tiempo, mis palabras y pensamientos, a lo mejor soy la reina de los antisociales pero maniacodepresiva tiene cura, pues ya comencé a colocar espejos por toda la casa y ahora peinarme el cabello ya me gusta otra vez yo solo no me resisto a que la corriente del rio me lleve, y dejarme llevar, por eso esta guerra contra el mundo y contra todo lo que hace mal. Tal vez llámese infelicidad, tal vez piérdase de mi mundo, tal vez sea solo una etapa que estoy quemando, tal vez sea yo sola en mi extraño y único mundo, no es simple si no sería tan aburrido y común como todo lo demás a lo que no somos a fin. Y nadie entendería porque esta noche no puedo dormir, esta noche perfecta de lluvia torrencial, afuera, insisto.