::Monologo De Su Ausencia::

::La Entrada a la Gruta en el Jardín de la Villa Médicis - Eduardo Velazquez (Arte Romántico) 1650::

Creo que se acercaban las 3 de la mañana, y la misma aparece como una hora más del calendario que se presta a ser ignorada. Seguía sentado en esa banqueta, y las esperanzas del próximo tren habían muerto desde que el reloj pasó desapercibidamente la media hora de las 2. Saqué la guitarra, e intenté afinarla, mientras mis manos se entumecían ante el frío que se evaporaba entre los gases que emergían de las tanquillas. Logré colocarla en MI, y sin esperarlo, comencé a esbozar la canción de los demonios, utilizando un suave susurro de mi dedo pulgar con las cuerdas de metal, para crear un sonido tenue que se afianzara firmemente a ese sentimiento de soledad que el embargo y la desidia me dejaban, mientras la oscuridad se adueñaba de la estación, al comenzar a fallar las luces de los tuneles.

Sentí como si todo había terminado, como si el dolor se hubiese marchado, y aunque la soledad de una melodía triste se combinaba con ese estupor del tren que no llegaba, mis ojos se fijaban en un pedazo de papel, que en evidencia no era mas que un trozo de periódico arrastrado por el viento hasta mis piernas, mostrándome imágenes de la realidad que nos arrinconaba. No cambié la melodía, más bien pude colocarle ciertas disonancias; y para escuchar mejor el suave murmullo de dicho instrumento, coloqué mi barbilla sobre el lomo de la guitarra, para que las vibraciones musicales se atreviesen a meterse por mi cuerpo, utilizando como vías, mis tristes huesos.

En ese momento pensar no estaba de más, ya que la vida marcaba en su locura, semejantes injusticias e increíbles engaños que me hacían sentir seguro de madrugada, prefiriendo dormir en el día, para no observar como se mataban entre sí a la hora del almuerzo. Prefería emborracharme a media tarde, para no escuchar en la radio el conteo de los muertos, victimas de esta guerra absurda, impulsada por pensamientos egoístas que solamente buscaban la manera de obtener poder.

Dejé de esperar el tren, mientras seguía tocando sin cantar. El tiempo pasaba, y un rayo muy parecido a la aurora me avisaba, que ya era hora de refugiarme en mis cartones arrojados en la calle. Había llegado el momento de guardar mi guitarra, para acostarme a dormir en la acera en donde vivía, mientras sin tener señales de sueño, cerraba mis ojos desesperadamente, diciéndome: “Duérmete, porque ya ellos están por despertar”.
___

NotasDelPost: Así piensa en mendigo.

AudioPost: Tool - Lost Keys / Dave Matthews Band - Some Devil / Depeche Mode - A Pain That I'm Used To.

___

::Ed::

1 Coment:

Anonymous said...

Esa ausencia como que taladra, eh?

Besos...