
No solamente se es victima de la tarde que te domina, con el sueño zumbador que en los ojos del enemigos entran despiadadamente por el vidrio que embeleza a la más ferviente manera de ver las cosas y sutura con lagrimas, estupores amarillos y cuentos rotos de niños, los cúmulos que se transforman en tormentos mentales cuando las posibilidades quedan reducidas a las efímeras voluntades de algunos pocos. No solamente se muere de veras cuando las carnes marchitas descritas en la piel de tus senos no surten efecto mínimo en los canelos del olor situados en la cúspide de mis esperanzas, alabanzas y añoranzas que tal vez en algún momento dejen de existir.
El cansancio se describe como un depredador que comienza a morderte la piel para probarte, y depende del día de tu muerte, depende de la clase de carroña que eres o si fuiste victima de sus dientes, él comenzará a saciarse de tus carnes hasta llegar a lo más hondo de tus huesos, sin poder hacer nada, así como yo en este momento que me encuentro encerrado en un cuerpo en el que deseo ser devorado por los buitres, deseo ser macerado por las hormigas y deshilachado por los dientes del reptil, para así lograr salir de esta maldición oliente en la que me encuentro en esencia atrapado por más de miles de años sin poder siquiera velarme de voluntad muscular, de potencia láctica para desgarrar los efectos enganchados en las mentes humanas.
Una vez me vengué de ti. Una vez fui yo el que sonreía desde el bacón de la victoria, y contemplaba tu sangre mientras mis labios degustaban el amargo vino que con tu sabor se impregnaba dándome la satisfacción de saber que acabé contigo, que te destruí y logré arrancar los sueños de tus labios ¡Porque esos son mis sueños! Y de manera inclemente e injusta los transformaste en tus horrores, los convertiste en tus oscuras pesadillas para atormentarme para siempre, mientras era parte de tus tripas, y por esa misma razón fue por la cual tomé la parte filosa de mis palabras y te destrocé cuando bajaste la guardia.
Una vez terminé con tu mente, una vez acabé con todo y pude saciar mi venganza.
Pero ahora volviste, y esta vez más fuerte, y te has convertido en una realidad que deseo erradicar desde las entrañas de la tierra pero los cómputos encontrados en esos velos que dejaste tirados mientras te acercaban a mí te han convertido en un ser detestable, tan fuerte y formidable al cual no sé como destruir. Y he querido destruirte. He querido meterme en tu mente para encontrarme con la fuente de tus fuerzas y así poder desatar la furia de mi verdad para acabar con tu alma para siempre y así quedarme en paz, pero cuando me adentro a esos espacios las telas de araña se tejen alrededor de mis nervios y electrifican mis sentidos, atando mis manos y delimitando mis movimientos, con los labios entumecidos y el corazón paralizado, señal clara de que el control lo he perdido, de que ha salido de mi y me ha dejado plantado en medio de un desierto tan seco e interminable en el cual es imposible orientarse, porque no hay sol ni estrellas, no existe el viento ni las nubes y el entorno cambiar rápidamente según los pasos que sigan mis movimientos.
Te has vuelto un ser tan capaz e inteligente que me has metido de cabeza en la encrucijada intelectual en la que cualquier hombre es incapaz de escapar. Has llegado a perfeccionar tu técnica, porque reconoces tu fuerza, eres conciente de ella y la guardas celosamente en un lugar imposible de detectar, aparentando siempre una dulzura que confunde a quien le contemple, pero en ese valet en donde danzas inclementemente sobre el fantasma de mi cuerpo he logrado vislumbrar lo que sé que se convertirá en el terror de tu propia muerte.
Y será el camino final en el que llegaras a mí, porque quedarás marcada para siempre, destruida y desecha de la forma más artística posible, comenzando con la fachada que con sonrisas y caricias disfrazas de eternas malicias para extender tu reino más allá de las estrellas. Pero por este sencillo error que te ha llevado al laberinto de mi verdad, te has convertido de hoy en adelante en el ser más vulnerable que tiene la osadía de posarse sobre mí.
Laberintos escondidos entre tus encantos, encierran el ataúd de tu poder, enmarcado en el espectro descrito y escondido a raíz de la existencia de los milenios, pero por encontrarte completamente enfocado en mis movimientos, por notar claramente lo que hago mientras me sujetas con tus brazos, has olvidado poner atención al entorno que te rodea, y no te has dado cuenta de que mientras fingía la más sutil de las derrotas mis gotas se iban acercando hacia el caudal de tu frente y por los poros que tienes han logrado penetrar hasta el lugar más custodiado de tu astuta mente.
Y en este sencillo momento
Me he convertido en el dueño de tu voluntad
Me he atrevido a jugar con tu cuerpo
Porque ahora soy el monarca de tus pensamientos
Así que, como todo placer te aconsejo que comiences a atenerte, porque en cualquier momento la espada será hincada en tu pecho y se clavará de forma brusca y clásica, desatando mis manos y permitiéndome moverme a voluntad, para así poder trazar el camino de mis diamantes hasta las estrellas que voy a alcanzar, y ésta vez quedarás desarmada, sin vida y lejos de mi.
Para siempre.
___
"Esas Estrellas Son Mias"
::El Impío::
El cansancio se describe como un depredador que comienza a morderte la piel para probarte, y depende del día de tu muerte, depende de la clase de carroña que eres o si fuiste victima de sus dientes, él comenzará a saciarse de tus carnes hasta llegar a lo más hondo de tus huesos, sin poder hacer nada, así como yo en este momento que me encuentro encerrado en un cuerpo en el que deseo ser devorado por los buitres, deseo ser macerado por las hormigas y deshilachado por los dientes del reptil, para así lograr salir de esta maldición oliente en la que me encuentro en esencia atrapado por más de miles de años sin poder siquiera velarme de voluntad muscular, de potencia láctica para desgarrar los efectos enganchados en las mentes humanas.
Una vez me vengué de ti. Una vez fui yo el que sonreía desde el bacón de la victoria, y contemplaba tu sangre mientras mis labios degustaban el amargo vino que con tu sabor se impregnaba dándome la satisfacción de saber que acabé contigo, que te destruí y logré arrancar los sueños de tus labios ¡Porque esos son mis sueños! Y de manera inclemente e injusta los transformaste en tus horrores, los convertiste en tus oscuras pesadillas para atormentarme para siempre, mientras era parte de tus tripas, y por esa misma razón fue por la cual tomé la parte filosa de mis palabras y te destrocé cuando bajaste la guardia.
Una vez terminé con tu mente, una vez acabé con todo y pude saciar mi venganza.
Pero ahora volviste, y esta vez más fuerte, y te has convertido en una realidad que deseo erradicar desde las entrañas de la tierra pero los cómputos encontrados en esos velos que dejaste tirados mientras te acercaban a mí te han convertido en un ser detestable, tan fuerte y formidable al cual no sé como destruir. Y he querido destruirte. He querido meterme en tu mente para encontrarme con la fuente de tus fuerzas y así poder desatar la furia de mi verdad para acabar con tu alma para siempre y así quedarme en paz, pero cuando me adentro a esos espacios las telas de araña se tejen alrededor de mis nervios y electrifican mis sentidos, atando mis manos y delimitando mis movimientos, con los labios entumecidos y el corazón paralizado, señal clara de que el control lo he perdido, de que ha salido de mi y me ha dejado plantado en medio de un desierto tan seco e interminable en el cual es imposible orientarse, porque no hay sol ni estrellas, no existe el viento ni las nubes y el entorno cambiar rápidamente según los pasos que sigan mis movimientos.
Te has vuelto un ser tan capaz e inteligente que me has metido de cabeza en la encrucijada intelectual en la que cualquier hombre es incapaz de escapar. Has llegado a perfeccionar tu técnica, porque reconoces tu fuerza, eres conciente de ella y la guardas celosamente en un lugar imposible de detectar, aparentando siempre una dulzura que confunde a quien le contemple, pero en ese valet en donde danzas inclementemente sobre el fantasma de mi cuerpo he logrado vislumbrar lo que sé que se convertirá en el terror de tu propia muerte.
Y será el camino final en el que llegaras a mí, porque quedarás marcada para siempre, destruida y desecha de la forma más artística posible, comenzando con la fachada que con sonrisas y caricias disfrazas de eternas malicias para extender tu reino más allá de las estrellas. Pero por este sencillo error que te ha llevado al laberinto de mi verdad, te has convertido de hoy en adelante en el ser más vulnerable que tiene la osadía de posarse sobre mí.
Laberintos escondidos entre tus encantos, encierran el ataúd de tu poder, enmarcado en el espectro descrito y escondido a raíz de la existencia de los milenios, pero por encontrarte completamente enfocado en mis movimientos, por notar claramente lo que hago mientras me sujetas con tus brazos, has olvidado poner atención al entorno que te rodea, y no te has dado cuenta de que mientras fingía la más sutil de las derrotas mis gotas se iban acercando hacia el caudal de tu frente y por los poros que tienes han logrado penetrar hasta el lugar más custodiado de tu astuta mente.
Y en este sencillo momento
Me he convertido en el dueño de tu voluntad
Me he atrevido a jugar con tu cuerpo
Porque ahora soy el monarca de tus pensamientos
Así que, como todo placer te aconsejo que comiences a atenerte, porque en cualquier momento la espada será hincada en tu pecho y se clavará de forma brusca y clásica, desatando mis manos y permitiéndome moverme a voluntad, para así poder trazar el camino de mis diamantes hasta las estrellas que voy a alcanzar, y ésta vez quedarás desarmada, sin vida y lejos de mi.
Para siempre.
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"Esas Estrellas Son Mias"
::El Impío::





4 Coment:
Uno son el torturador y el torturado. El torturador se equivoca, porque cree no participar en el sufrimiento; el torturado se equivoca, porque cree no participar en la culpa.
Una amenaza, una advertencia, una promesa????
Avisas antes de atacar... creando expectativa enervas a tu presa???? No te es desconocida... ya la has enfrentado... ¿Ha mejorado??? ¿No se hace acaso más atractiva la lucha cuando el oponente vale la pena????
Escribes de una manera subyugante... Me hipnotizas...
Ufff... Y ese cansancio motivador se ha convertido en la fortaleza que posees al saberte conocedor de la estrategia para deshacerte de ella.
Sin embargo, es un laberinto.. estas tan atrapado, como amenazas atraparla, adviertes con una delicia que debe regodear a esa inteligencia que se sabe cerca de ti.
Wow Imp�o, siempre me encanta leerte, me dejas pensando. Sabes que me temo? Que esas estrellas no son solo tuyas, hay alguien que ha osado acercarse a ellas.
Saludos!
No me canso de leer esto... Es... Es... Impresionante...
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