
-----–Si no somos así, ¿qué somos? A mí también me cuesta creer.
-----Una avenida oscura imprime en el vaivén de los carros que la atraviesan, un juego de luces que se acrecientan y atenúan al compás de los pasos disonantes de los amantes de turno. Entre las sombras caucásicas, los olores reticentes y el maullido de los gatos, las manos juntas intentan ordenar hacia los bordes de la acera cada una de las pisadas, en una calle vacía quizás a media noche.
-----Las sombras, en contrastes, dibujan en sus labios una mueca que corre con el maquillaje gastado entre besos. La marca de las lágrimas atiende la abstracta formación de surcos en sus mejillas. Surcos negros, delineados en un esmalte grasoso que compone la acentuación de su mirada de forma artificial.
-----–Artificios. Artificios de palabras. Tú sabes de conjugaciones, me has dicho que trabajas en esos principios en tus clases, aunque no todo es así.
-----¿No todo es cómo? Notoriedad. Un perfume de mujer asoma en sus hombros la presencia de un abrazo. Su cuello henchido de rojo escarlata muestra otras marcas. Marcas de la carne. Marcas en cada una de las palabras que sin símbolos imperan en la piel a punta de besos vivos. Rojos. Chiquitos. Desesperadamente toma sus manos y con ellas abrasa su propio pecho buscando hundirse en su cuello. La saliva y el perfume; la piel de mujer. La calle rota entre tantos pasos que se escuchan en la distancia. Tú levantas la vista y no lo logras ver nada. No puedes distinguir de qué color será el próximo carro que pase por aquí. No sabes si vendrá de la izquierda, de la derecha, de la calle contigua o de la parada del metro que está más adelante. Sencillamente no quieres saberlo. Quizás existan cosas que no deberíamos saber. Quizás existan palabras que sencillamente no deberían ser interpretadas.
-----–Ese es el problema. Las interpretamos todas. Yo no sé cómo hacemos eso. Ni entiendo por qué lo hacemos.
-----–Yo tampoco lo entiendo, aunque te quiero entender a ti… y por eso entendí que para hacerlo debo escucharte. No debo tomar en cuenta cada una de las palabras que me dices…
-----Bosqueja. Saca del bolso un pañuelo y con la tinta grabada en él, sobre su boca; espera esconder la pequeña mueca.
-----–A veces dices cosas, bonitas quizás. Tienes una forma de hablar que agrada, pero yo prefiero al hombre más natural en ti.
-----Luces de neón. Árboles con crestas rojas ondean sobre las olas del viento en un otoño celestial de dos pasiones encontradas. Las manos se juntan con una precisión justa. No existe un movimiento exagerado. La naturalidad, como esos juegos de luces en la calle húmeda, se mueve conspicua esperando la llegada de la próxima brisa a hacer su paso.
-----Un oscuro sentimiento se imprime. Nuevas constelaciones del pensamiento cierran los sentidos. Estos, ahogados en sí mismos, externalizan las sensaciones como hojas de tango enrojecido sobre el borde del paso.
-----Quisiera saber por qué las cosas suenan así, como esa canción que toca a media calle. Como esa pasión que busca en mi corazón una respuesta. Hay tantas cosas que quisiera saber y no acepto que no pueda saberlas… por eso aprendo a no escucharte, por eso aprendo a cerrar mis ojos para abrazarte, para sentirte por lo que eres y no por lo que espero que seas. Para sentirnos así juntos en medio de un gran desastre.
-----–Esa noche me dijiste que no podías creer que existiese alguien así. Yo te dije que sí lo creía, pues frente a mí estabas tú. En muchas noches pensé cosas que no te dije. Cosas como "también me costó creer que existían personas como tú", pero ahora pienso y creo; sólo somos seres con cuestiones en común, que se miran primero a sí mismos antes de mirar a los demás.
-----Sólo somos dueños particulares de nosotros mismos, que se entregan para sí en lo que sentimos hacia el otro haciendo así nuestro «nos».
____
"Las Estrellas Se Alcanzan"
::Ed::






2 Coment:
Te leo una otra vez con el mismo encanto que me produce sentirte de cerca, no necesito entenderte, ni danzar para que me veas, para que entiendas que aquí vivo… en cada guarida de tu corazón.
No hace falta entenderte, leerte es como arrojarse a volar, sin cavilar en aterrizajes, leerte es deleitarse del espacio, tienes razón no hace falta entenderlo todo.
Me descubres en el más insondable rincón de mi alma, poniendo mi mundo de cabeza con todas sus reglas y acertijos de mis inclinaciones.
Has aprendido a sentirme, a escucharme, hasta a seducirme tal cual soy, sin dejar de ser tu el ser que yo más amo.
El tono intimo es de lo mejor, llega a la ternura sin empalagar para nada. Y sugiere como un estrato distinto de la sensibilidad.
Ponlo a concursar, entonces. Plomo!
Saludos.
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