
-----Muy buenos días mi querido enemigo. Por razones estéticas y musicales, hoy me he levantado con ganas de escribir largo y tendido. No precisamente poesía, narrativa o alguna otra cosa parecida, más bien, son sinceros deseos de comunicación arrogante. Los motivos no son excusa esta vez, puesto que están en el altar de la inspiración, el reconocimiento y la halaguería. Te escogí a ti porque, una vez solicitaste algo en relación a lo que hoy me ha puesto de este ánimo.
-----Mi querido enemigo, mi posición en aquella ocasión cuando conversábamos por gmail no fue ciertamente mezquina, más sí arrogante. Pues tenía que serlo, se trata de Rachmaninov, y desde que lo escucho, lo siento y lo vivo he mutado el compartirlo, porque en cierta forma los humanos son indignos de él. Salvo a esto respeto tu deseo de expansión musical y pues la admiro, estoy al pendiente de enviarte las piezas pero sinceramente, no soy muy diestro por el ftp, y por tanto me quiero disculpar de corazón y en vista de que hacemos las paces a través de éste comunicado formal pues, me encantaría que juntos admitamos que ciertamente la humanidad no merece a Rachmaninov, salvo algunos pocos.
-----Mi querido y gran amor ruso ha trascendido los niveles de la estética musical, ciertamente Rachmaninov no explota como Beethoven, ya que este último normalmente lo hace entre espacios de larguetto y lento (Movimientos musicales rítmicos que tienen que ver con los tiempos de ejecución) Rachmaninov es un allegreto schezando puro, una concisa masa musical, una bola tan inmensa como el súper cúmulo de virgo. Sus piezas para piano (Y desde aquí en adelante, solo haré alusión a ellas, obviando –valga la redundancia- sus trabajos sinfónicos, operas y para cámara) son viscosas y gruesas, acordes grotescos, sutiles y fuertes. Muchos lo han tildado de salvaje, naturalmente quien lo haya escuchado en una mala ejecución puedo decirlo, pero no Rachmaninov. Lamentablemente este país no cuenta con una fonoteca decente que nos permita revisar grabaciones antiguas de mi amor ruso. Son pocas las piezas que conservo en Mp3 ejecutadas por el mismo compositor, grabadas en 1927 y hasta menos. Tengo sus conciertos para piano y la Rapsodia de un Tema de Paganini (Su obra maestra) ejecutadas por él mismo. Una grabación sensible que no cuenta con semejante semblanza tecnológica actual que sencillamente, nos permite apreciar los sonidos de forma digital, pero en ellas comprendí al mismo Rachmaninov, su esencia, ya que ciertamente él no romantiza sus piezas. Cuando comencé a escucharlo, cuando llegó a mí, fueron unos pocos pianistas los que me lo presentaron y ciertamente su ejecución rayaba mucho en lo romántico. Con el tiempo supe que Rachmaninov era un impresionista nato, y en efecto descubrí que sus partituras para poder ser ejecutadas eran modificadas por estos grandes pianistas de la música “clásica”. En Internet hay cantidad de foros y asociaciones, paginas privadas y demás dedicadas a apreciar al romántico Rachmaninov, no al verdadero. La ejecución de estos señores puede apasionar pero cuando conoces al verdadero Rach, al que abre las manos tanto más pueda para tocar, al que de tresillos hace cúmulos de notas, al que de armonías crea espectros sónicos, terminas odiando a aquellos que insisten en romantizarlo para poder tocarlo (Cosa que uno comprende después). Aún así, hay pianistas, músicos e intérpretes que aman y respetan al compositor, que lo estudian y no lo modifican y ciertamente, con algo de práctica logran igualar el tempo.
-----Al sembrar el odio en tu corazón hacia ellos, se enaltece el amor hacia Rachmaninov. Te reservas y entiendes que es difícil compartirlo porque lo comprendes. Denotas que no todo el mundo tiene oído musical para él. Quizás nadie comprende el por qué de su tempestad pianística, pero a lo mejor son muchos los que quedan atrapados en ella, como yo, en este caso.
-----Sergei Vasilievich Rachmaninov tiene un corazón hermoso, su música así lo estipula. Explora sentimientos indefinibles pero a la vez claros, humanos, precisos. Se burla, es irónico, y muchas veces desea dar miedo. No asusta, no espanta; más allá de eso enaltece el arte y te enamora, te envuelve en su manto sideral y te lleva a rincones oblicuos, a espacios alternativos más representativos y potentes que cualquier vulgar droga. Comprenderlo es entregarse a él, adicionarse, caer a su adicción. No existe terapia, medicamento o sesiones psiquiatritas que te alejen de él. Te podrán prohibir que lo escuches pero, esto no le quitará a tu mente el placer de recrearlo. Esto pasa cuando lo escuchas a él, cuando sabes que es él más allá de su mitología de extraterrestre. Sergei Vasilievich Rachmaninov es más humano que tú y yo juntos, es más natural que la misma naturaleza, él va más allá de la mitología creada por cierta academia recelosa, ególatra y por sobre todo envidiosa. He sabido de gentecita que afirma, asegura y jura que Rachmaninov tocaba así porque sus manos eran muy grandes. Sin tener pruebas morfológicas, morales y tangibles, muchos indican que sus manos estaban mal formadas y eran demasiado grandes, por ende tal es la razón por la cual muchos reducen el tiempo. Modificar una partitura sin que seas catalogado como mediocre es muy fácil cuando existe una vaga convicción que asegura que el compositor no era de este mundo y por tanto nadie puede tocar igual que él. Tengo fotos de Rachmaninov a montones, y comparadas con otra persona de 1.90cm de alto, sus manos son adeptas a la proporción de su cuerpo. Por lógica de ojo, cuando veo fotos de Rachmaninov tocando, noto que sus manos no exceden las teclas, y evidentemente me encuentro con personas que olvidan y repudian esta mentira y ejecutan sus piezas con suavidad. Sus manos no eran gigantes, sus manos no eran más grandes de lo normal, no eran grandes más sí grandiosas, hábiles y discretas, propio de la práctica y el estudio magistral. Cualquier pianista que afirme la falacia entredicha seguramente es un mal estudiante, un vago, un flojo que no gasta horas en el piano practicando, a lo mejor pasa tiempo ocupándose de su vida y olvidando que la vida de Rachmaninov era el piano y los automóviles (Resulta que mi amor ruso se hizo mecánico automotriz cuando vivía en EE.UU. ¿No te es curioso?). El intérprete que asuma una posición gigantográfica es sencillamente alguien que no hace su tarea, que no vive como vivió y para lo que vivió el compositor. Así que, a falta de esta madures, dejemos este punto aquí. Por otro lado, la evolución temporal de mi querido amor ruso sencillamente me deja estupefacto. Cuando consigo diferencias entre sus piezas de adolescente y sus piezas ya muy de edad, me encuentro con una gama de sabores que agitan mi piel hasta el punto de deshacerme, así en la vida me he encontrado con pasajes ejecutados por fieles a la revisión propia del compositor que me cautivan. Y son estas mismas las que hoy deseo compartir contigo, abiertamente.
-----Esta mañana me encuentro así porque, me he topado con alguien especial –digámoslo así-, en este jungla llamada Internet, que ciertamente al ejecutar una sola pieza me ha robado el corazón. Aclaro antes de soltar mis halagos hacia dicha persona, que soy gran seguidor de Ilde Birit y Nikolai Lugansky, ambos excelsos pianistas que interpretan con sobrefidelidad a mi querido amor ruso. Tengo grabaciones, archivos ¡Y hasta sus discos compactos! En todos estos años de mi rachmanía, el universo musical de mi gran amor ruso se ha filtrado en esas dos grandes estrellas. Para mí no existían otros seres humanos –por no conocerlos- que ejecutasen a Rach como ellos. Entendía que eran fieles a la revisión de la partitura del mismo compositor y por tal me dejo llevar diariamente por sus ejecuciones. Igualmente a partir de hoy no los descarto, no los encajonaré al rincón del olvido por toparme con esta mujer de quien trato de hablarte. Su nombre es Valentina Lisitsa, y aunque estoy seguro que lo que te diré sonará de lo más incivil pues, toca defenderme nuevamente con la realidad de este país al no contar con una fonoteca decente; la conocí en Youtube, y como ya me conoces, comencé mi búsqueda empedernida por sus grabaciones. Es poco lo que he encontrado, pero vale mucho la pena. Sin insultar a los intérpretes que te mencioné arriba, Valentina para mí se ha convertido en la reencarnación interpretativa fiel de Sergei Rachmaninov, sin más, simple y llanamente. El tempo ¡Oh el tempo! Ciertamente me sujeto al comentario que leí en Youtube escrito en uno de sus videos que decía “Si Rachmaninov llegase a verla tocar seguramente diría ¡Finalmente alguien que toca esta pieza dentro del tempo!” y sencillamente es así. Es el tempo, es la partitura real, es la nota pura y en consecuencia es: Sergei Vasilievich Rachmaninov.
-----Esta mujer a mi parecer pasa años sobre el piano. Lo digo porque su gracia, su sencillez y su melodía me electrifican los sentidos. No he parado de ver sus videos, los he bajado y he creado mi propio recital privado. Veo, veo y vuelvo a ver, no salgo de mi estupefacción, no he dormido, y las veces que he logrado conciliar un sueño monumental, ten por seguro que el iPod estaba pegado a mis oídos mientras dormía escuchando sus piezas una y otra vez. Ella me ha confirmado que Rachmaninov no tenía las manos grandes, más sí grandiosas como las de ella. Me siento capaz de enfrentar al más letrado de los profesores de música con todos los doctorados en piano que te puedas imaginar, egresado de Julliard o de The Royal Academy Of Music o de cualquier otro lugar. Me siento en este derecho de decirles que son unos falsos profetas de la música, unos vulgares difamadores que engañan al diletante y aúnan a sus alumnos para que romanticen las piezas y las ejecuten “elegantemente” ¡Qué ridiculez! Efusivamente es indignante tal insistencia, pero gracias a Valentina Lisitsa esta maldición ha acabado. Se terminó para siempre y se ha enterrado en el despreciable siglo XX, por tanto ¡Hay que celebrar! Con el alma y la pasión pura, porque la expresión de la misma se da en las morfológicamente pequeñas manos de Valentina que sin duda son grandes como las de quien interpreta.
-----Dicho cierto; la practica hace al maestro. El estudio y el tecnicismo –como diría mi maestro- son la base del gran arte. Afinar el arte por amor a él, no maquillarlo para la complacencia académica ni tratar de ser indiferente a su forma porque “la estética es lo de menos”. Falso. Mentira, vulgar afirmación, el tecnicismo, el estudio fiel y el corazón hacen el gran arte. Valentina Lisitsa ha tocado mi corazón por semejante convicción, así que mi querido enemigo, como todavía te debo el envío por ftp de las piezas de Rach, y para justificar mi conducta de la otra vez, quiero compartir contigo la siguiente serie de videos de Youtube, mostrando a la interprete en su ejecución quizás de mayor envergadura (Hasta ahora conocida por mí), con suavidad, sutileza y realismo, sin el exceso elegante y con mucha gallardía. Con el corazón abierto y los ojos cerrados.
-----Ejecuta los tres movimientos (I Allegro, II Lento, III Allegreto Con Fucco) continuos de la Piano Sonata Nº 1, el Opus 28 de Sergei Rachmaninov, compuesta en la tranquila ciudad de Dresden, Alemania, en 1908 (A sus 35 años de vida), inspirada en la celebre obra trágica dialogada de Goethe: Fausto. Quiero anexarte el comentario siguiente: por selección auditiva, contaba con las interpretaciones de Ilde Birit y Nikolai Lugansky en esta pieza. Por Knock Out técnico Nikolay perdió la batalla. Mi reina en efecto en esta obra era Ilde Birit. Su ejecución es sencillamente monumental, pero en casos de infidelidades mi nueva gran amante enamorada la supera, porque me demostró que mis dos pianistas de preferencia habían romantizado la obra. No voy a entrar en detalles de tal delincuencia, quizás los debo justificar, a lo mejor querían esbozar otro sonido sobre el piano, pero al escuchar a Valentina sencillamente escuché a Rachmaninov puro. Cuando logres familiarizarte con ambas interpretaciones (Ya que me comprometo a enviarte las 2 ejecuciones para que notes la diferencia) me darás la razón. Lisitsa respeta y ejecuta la partitura que el mismo Rach revisó, no cabe duda en eso, ninguna, ni siquiera una migaja. Esto me ha dado un nuevo sonido, me ha levantado los ánimos, ha acrecentado mis niveles excesivos de egolatría y ha reafirmado mi posición de saberme en la necesidad de no compartirlo porque no es entendido y no es por ende: merecido.
-----Tanta arrogancia merecía buenas letras, una buena carta como esta ¿Y quien mejor que tú, mi querido enemigo, curioso de sentir el Rachmaninov que yo siento y hacerlo tuyo mientras de a poco me borras de tu cabeza, para compartir esta obra? Te lo regalo con el alma, y te confirmo con este presente que son mínimos quienes comprenden esta ejecución. La complexidad, el conflicto, más allá de una efímera dificultad que expira en la práctica severa, nos dan el verdadero sonido envolvente que el compositor soñó en esta pieza. Pues entonces, no diré más y aquí en serie te dejo los videos. No los disfrutes ¡Vívelos! Siéntelos con todo valor, adéntrate en toda la obra, en estos tres movimientos y conoce en serio a mi amante ruso, al Rachmaninov que tanto amo.
-----Mis saludos, querido enemigo mío.
___
Valentina Lisitsa Plays: Sergei Rachmaninov
Piano Sonata Nº 1
Opus 28
1908
I Allegro.
II Lento.
III Allegreto Con Fucco
____
::Ed::
-----Mi querido enemigo, mi posición en aquella ocasión cuando conversábamos por gmail no fue ciertamente mezquina, más sí arrogante. Pues tenía que serlo, se trata de Rachmaninov, y desde que lo escucho, lo siento y lo vivo he mutado el compartirlo, porque en cierta forma los humanos son indignos de él. Salvo a esto respeto tu deseo de expansión musical y pues la admiro, estoy al pendiente de enviarte las piezas pero sinceramente, no soy muy diestro por el ftp, y por tanto me quiero disculpar de corazón y en vista de que hacemos las paces a través de éste comunicado formal pues, me encantaría que juntos admitamos que ciertamente la humanidad no merece a Rachmaninov, salvo algunos pocos.
-----Mi querido y gran amor ruso ha trascendido los niveles de la estética musical, ciertamente Rachmaninov no explota como Beethoven, ya que este último normalmente lo hace entre espacios de larguetto y lento (Movimientos musicales rítmicos que tienen que ver con los tiempos de ejecución) Rachmaninov es un allegreto schezando puro, una concisa masa musical, una bola tan inmensa como el súper cúmulo de virgo. Sus piezas para piano (Y desde aquí en adelante, solo haré alusión a ellas, obviando –valga la redundancia- sus trabajos sinfónicos, operas y para cámara) son viscosas y gruesas, acordes grotescos, sutiles y fuertes. Muchos lo han tildado de salvaje, naturalmente quien lo haya escuchado en una mala ejecución puedo decirlo, pero no Rachmaninov. Lamentablemente este país no cuenta con una fonoteca decente que nos permita revisar grabaciones antiguas de mi amor ruso. Son pocas las piezas que conservo en Mp3 ejecutadas por el mismo compositor, grabadas en 1927 y hasta menos. Tengo sus conciertos para piano y la Rapsodia de un Tema de Paganini (Su obra maestra) ejecutadas por él mismo. Una grabación sensible que no cuenta con semejante semblanza tecnológica actual que sencillamente, nos permite apreciar los sonidos de forma digital, pero en ellas comprendí al mismo Rachmaninov, su esencia, ya que ciertamente él no romantiza sus piezas. Cuando comencé a escucharlo, cuando llegó a mí, fueron unos pocos pianistas los que me lo presentaron y ciertamente su ejecución rayaba mucho en lo romántico. Con el tiempo supe que Rachmaninov era un impresionista nato, y en efecto descubrí que sus partituras para poder ser ejecutadas eran modificadas por estos grandes pianistas de la música “clásica”. En Internet hay cantidad de foros y asociaciones, paginas privadas y demás dedicadas a apreciar al romántico Rachmaninov, no al verdadero. La ejecución de estos señores puede apasionar pero cuando conoces al verdadero Rach, al que abre las manos tanto más pueda para tocar, al que de tresillos hace cúmulos de notas, al que de armonías crea espectros sónicos, terminas odiando a aquellos que insisten en romantizarlo para poder tocarlo (Cosa que uno comprende después). Aún así, hay pianistas, músicos e intérpretes que aman y respetan al compositor, que lo estudian y no lo modifican y ciertamente, con algo de práctica logran igualar el tempo.
-----Al sembrar el odio en tu corazón hacia ellos, se enaltece el amor hacia Rachmaninov. Te reservas y entiendes que es difícil compartirlo porque lo comprendes. Denotas que no todo el mundo tiene oído musical para él. Quizás nadie comprende el por qué de su tempestad pianística, pero a lo mejor son muchos los que quedan atrapados en ella, como yo, en este caso.
-----Sergei Vasilievich Rachmaninov tiene un corazón hermoso, su música así lo estipula. Explora sentimientos indefinibles pero a la vez claros, humanos, precisos. Se burla, es irónico, y muchas veces desea dar miedo. No asusta, no espanta; más allá de eso enaltece el arte y te enamora, te envuelve en su manto sideral y te lleva a rincones oblicuos, a espacios alternativos más representativos y potentes que cualquier vulgar droga. Comprenderlo es entregarse a él, adicionarse, caer a su adicción. No existe terapia, medicamento o sesiones psiquiatritas que te alejen de él. Te podrán prohibir que lo escuches pero, esto no le quitará a tu mente el placer de recrearlo. Esto pasa cuando lo escuchas a él, cuando sabes que es él más allá de su mitología de extraterrestre. Sergei Vasilievich Rachmaninov es más humano que tú y yo juntos, es más natural que la misma naturaleza, él va más allá de la mitología creada por cierta academia recelosa, ególatra y por sobre todo envidiosa. He sabido de gentecita que afirma, asegura y jura que Rachmaninov tocaba así porque sus manos eran muy grandes. Sin tener pruebas morfológicas, morales y tangibles, muchos indican que sus manos estaban mal formadas y eran demasiado grandes, por ende tal es la razón por la cual muchos reducen el tiempo. Modificar una partitura sin que seas catalogado como mediocre es muy fácil cuando existe una vaga convicción que asegura que el compositor no era de este mundo y por tanto nadie puede tocar igual que él. Tengo fotos de Rachmaninov a montones, y comparadas con otra persona de 1.90cm de alto, sus manos son adeptas a la proporción de su cuerpo. Por lógica de ojo, cuando veo fotos de Rachmaninov tocando, noto que sus manos no exceden las teclas, y evidentemente me encuentro con personas que olvidan y repudian esta mentira y ejecutan sus piezas con suavidad. Sus manos no eran gigantes, sus manos no eran más grandes de lo normal, no eran grandes más sí grandiosas, hábiles y discretas, propio de la práctica y el estudio magistral. Cualquier pianista que afirme la falacia entredicha seguramente es un mal estudiante, un vago, un flojo que no gasta horas en el piano practicando, a lo mejor pasa tiempo ocupándose de su vida y olvidando que la vida de Rachmaninov era el piano y los automóviles (Resulta que mi amor ruso se hizo mecánico automotriz cuando vivía en EE.UU. ¿No te es curioso?). El intérprete que asuma una posición gigantográfica es sencillamente alguien que no hace su tarea, que no vive como vivió y para lo que vivió el compositor. Así que, a falta de esta madures, dejemos este punto aquí. Por otro lado, la evolución temporal de mi querido amor ruso sencillamente me deja estupefacto. Cuando consigo diferencias entre sus piezas de adolescente y sus piezas ya muy de edad, me encuentro con una gama de sabores que agitan mi piel hasta el punto de deshacerme, así en la vida me he encontrado con pasajes ejecutados por fieles a la revisión propia del compositor que me cautivan. Y son estas mismas las que hoy deseo compartir contigo, abiertamente.
-----Esta mañana me encuentro así porque, me he topado con alguien especial –digámoslo así-, en este jungla llamada Internet, que ciertamente al ejecutar una sola pieza me ha robado el corazón. Aclaro antes de soltar mis halagos hacia dicha persona, que soy gran seguidor de Ilde Birit y Nikolai Lugansky, ambos excelsos pianistas que interpretan con sobrefidelidad a mi querido amor ruso. Tengo grabaciones, archivos ¡Y hasta sus discos compactos! En todos estos años de mi rachmanía, el universo musical de mi gran amor ruso se ha filtrado en esas dos grandes estrellas. Para mí no existían otros seres humanos –por no conocerlos- que ejecutasen a Rach como ellos. Entendía que eran fieles a la revisión de la partitura del mismo compositor y por tal me dejo llevar diariamente por sus ejecuciones. Igualmente a partir de hoy no los descarto, no los encajonaré al rincón del olvido por toparme con esta mujer de quien trato de hablarte. Su nombre es Valentina Lisitsa, y aunque estoy seguro que lo que te diré sonará de lo más incivil pues, toca defenderme nuevamente con la realidad de este país al no contar con una fonoteca decente; la conocí en Youtube, y como ya me conoces, comencé mi búsqueda empedernida por sus grabaciones. Es poco lo que he encontrado, pero vale mucho la pena. Sin insultar a los intérpretes que te mencioné arriba, Valentina para mí se ha convertido en la reencarnación interpretativa fiel de Sergei Rachmaninov, sin más, simple y llanamente. El tempo ¡Oh el tempo! Ciertamente me sujeto al comentario que leí en Youtube escrito en uno de sus videos que decía “Si Rachmaninov llegase a verla tocar seguramente diría ¡Finalmente alguien que toca esta pieza dentro del tempo!” y sencillamente es así. Es el tempo, es la partitura real, es la nota pura y en consecuencia es: Sergei Vasilievich Rachmaninov.
-----Esta mujer a mi parecer pasa años sobre el piano. Lo digo porque su gracia, su sencillez y su melodía me electrifican los sentidos. No he parado de ver sus videos, los he bajado y he creado mi propio recital privado. Veo, veo y vuelvo a ver, no salgo de mi estupefacción, no he dormido, y las veces que he logrado conciliar un sueño monumental, ten por seguro que el iPod estaba pegado a mis oídos mientras dormía escuchando sus piezas una y otra vez. Ella me ha confirmado que Rachmaninov no tenía las manos grandes, más sí grandiosas como las de ella. Me siento capaz de enfrentar al más letrado de los profesores de música con todos los doctorados en piano que te puedas imaginar, egresado de Julliard o de The Royal Academy Of Music o de cualquier otro lugar. Me siento en este derecho de decirles que son unos falsos profetas de la música, unos vulgares difamadores que engañan al diletante y aúnan a sus alumnos para que romanticen las piezas y las ejecuten “elegantemente” ¡Qué ridiculez! Efusivamente es indignante tal insistencia, pero gracias a Valentina Lisitsa esta maldición ha acabado. Se terminó para siempre y se ha enterrado en el despreciable siglo XX, por tanto ¡Hay que celebrar! Con el alma y la pasión pura, porque la expresión de la misma se da en las morfológicamente pequeñas manos de Valentina que sin duda son grandes como las de quien interpreta.
-----Dicho cierto; la practica hace al maestro. El estudio y el tecnicismo –como diría mi maestro- son la base del gran arte. Afinar el arte por amor a él, no maquillarlo para la complacencia académica ni tratar de ser indiferente a su forma porque “la estética es lo de menos”. Falso. Mentira, vulgar afirmación, el tecnicismo, el estudio fiel y el corazón hacen el gran arte. Valentina Lisitsa ha tocado mi corazón por semejante convicción, así que mi querido enemigo, como todavía te debo el envío por ftp de las piezas de Rach, y para justificar mi conducta de la otra vez, quiero compartir contigo la siguiente serie de videos de Youtube, mostrando a la interprete en su ejecución quizás de mayor envergadura (Hasta ahora conocida por mí), con suavidad, sutileza y realismo, sin el exceso elegante y con mucha gallardía. Con el corazón abierto y los ojos cerrados.
-----Ejecuta los tres movimientos (I Allegro, II Lento, III Allegreto Con Fucco) continuos de la Piano Sonata Nº 1, el Opus 28 de Sergei Rachmaninov, compuesta en la tranquila ciudad de Dresden, Alemania, en 1908 (A sus 35 años de vida), inspirada en la celebre obra trágica dialogada de Goethe: Fausto. Quiero anexarte el comentario siguiente: por selección auditiva, contaba con las interpretaciones de Ilde Birit y Nikolai Lugansky en esta pieza. Por Knock Out técnico Nikolay perdió la batalla. Mi reina en efecto en esta obra era Ilde Birit. Su ejecución es sencillamente monumental, pero en casos de infidelidades mi nueva gran amante enamorada la supera, porque me demostró que mis dos pianistas de preferencia habían romantizado la obra. No voy a entrar en detalles de tal delincuencia, quizás los debo justificar, a lo mejor querían esbozar otro sonido sobre el piano, pero al escuchar a Valentina sencillamente escuché a Rachmaninov puro. Cuando logres familiarizarte con ambas interpretaciones (Ya que me comprometo a enviarte las 2 ejecuciones para que notes la diferencia) me darás la razón. Lisitsa respeta y ejecuta la partitura que el mismo Rach revisó, no cabe duda en eso, ninguna, ni siquiera una migaja. Esto me ha dado un nuevo sonido, me ha levantado los ánimos, ha acrecentado mis niveles excesivos de egolatría y ha reafirmado mi posición de saberme en la necesidad de no compartirlo porque no es entendido y no es por ende: merecido.
-----Tanta arrogancia merecía buenas letras, una buena carta como esta ¿Y quien mejor que tú, mi querido enemigo, curioso de sentir el Rachmaninov que yo siento y hacerlo tuyo mientras de a poco me borras de tu cabeza, para compartir esta obra? Te lo regalo con el alma, y te confirmo con este presente que son mínimos quienes comprenden esta ejecución. La complexidad, el conflicto, más allá de una efímera dificultad que expira en la práctica severa, nos dan el verdadero sonido envolvente que el compositor soñó en esta pieza. Pues entonces, no diré más y aquí en serie te dejo los videos. No los disfrutes ¡Vívelos! Siéntelos con todo valor, adéntrate en toda la obra, en estos tres movimientos y conoce en serio a mi amante ruso, al Rachmaninov que tanto amo.
-----Mis saludos, querido enemigo mío.
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Valentina Lisitsa Plays: Sergei Rachmaninov
Piano Sonata Nº 1
Opus 28
1908
I Allegro.
II Lento.
III Allegreto Con Fucco
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::Ed::





1 Coment:
Gracias por leerme, eres bienvenido =)
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